2/5/10

divisiones.

Sé que conversás, sé que comprendés, sé que vas a volver.
Podría decir: cuántas hojas, cuánto otoño.
Pero nada de eso sería cierto, porque sólo estoy pensando en tu recuerdo. En que tu recuerdo no para de llegar, no para de venir. Día a día. Como gotitas, en mi cabeza. De lo que eras, de lo que fue.
Pero vos, ahora, vos no estás y yo, ahora, no estoy sola. Sé que comprendés, vos, el que me abraza, el que vuelve. El que está.
Pero vos no estás.
Vos, aquel.

20/4/10

No sé bien de qué se trata, ni siquiera podría definir lo que siento cuando, al verte venir hacia mí, recurrís a cualquier cosa con tal de no hablarme. Y no me refiero a saludarme o abrazarme. Lo que digo es que no siento que estés conmigo. Pocas veces veo una sonrisa sincera o una preocupación real. Es difícil, porque sé que te quiero mucho y vos a mí. Pero ¿dónde estamos? ¿quiénes somos? ¿qué nos pasa? ¿Tan difícil es mirarnos a los ojos? Quizás lo difícil sea enfrentar a eso que hay del otro lado. Ver que no es como creíamos, que hay una gran parte de decepción o indiferencia. Enfrentar eso es como demasiado. Y nunca es de un sólo lado.

Pero a esta altura, me conformaría encontrar algo cierto. Algo cuya verdad pueda decirse y hablarse, y estudiarse y tocarse. Y arrancarse. La verdad. Con o sin dolor. Pero sin adornos, ni sonrisas tontas. Nuestra verdad.

12/2/10

Ayer vi fotos tuyas. Estás cambiado.
Pensar que yo pensaba, que todos estos años, vos y yo.
O por lo menos que un tiempo.
Ahora, estás cambiado.
Supongo que yo también, pero vos no me estás
mirando
desde el otro lado.

28/11/09

Además, te recuerdo en cosas nimias, invisibles. Primero es una asociación rápida, después esto otro, después la palabra aquella, y luego todo lo demás.
Como un tren de recuerdos.

Además, sé que nada de esto importa. Porque no dejo que se note. Porque pasó el tiempo. Porque nada va a cambiar. Porque ahora soy otra, y vos

supongo que también sos otro. Pero me están quedando cosas sin responder. Cosas sueltas. Cosas sobre mí que todavía estoy juntando y tratando de unir.


la tarde aquella
vuelve y vuelve
y se reitera


No. Lo que pido no es olvido. Es alguna señal
que me demuestre
que la vida
sigue.

3/11/09

Querer un cambio no es haberlo encontrado. Pero es quererlo. Es algo.
Si miro hacia alrededor, no hay nada.
Repito: si miro hacia alrededor, no hay nada.

Y después reflexiono y me digo que me estoy mintiendo un poco. Sí hay. Lo que pasa es que en la desilusión y en la tristeza a veces uno se confunde y ve todo del mismo color.
Que no se ve, pero que está...
De hecho tengo más pruebas para pensar que está.
No hay recetas.
Si me preguntaran en qué confío, respondería
en la capacidad de descubrimiento
en la alegría
en los amigos
en las buenas películas
en la buena música
y en muchas otras cosas que andan por ahí sin nombre, sin canción, sin dueño.

31/10/09

La pregunta no es si me gustás. La pregunta es qué pasa si te lo digo.

13/9/09

A ver. Luz chica, apenas luz. Lo consistente era un cuartito, bien adentro del lugar. Afuera gente, pero mi objetivo estaba en el cuarto pequeño. Un hombre canoso, pero atractivo. Un hombre mayor. Mi distancia, aquella luz naranja, gente alrededor. Pocas cosas: una mesa, algunos papeles. Un trámite entre él y yo. Había que disimular. Lo demás, puro teatro.